La lucha legal contra el Brexit, protagonizada por los judíos

apoderado

Como he mostrado en un artículo anterior sobre los judíos y el Brexit, las actitudes judías son complejas y matizadas debido a que los intereses judíos en el Brexit no están del todo claras. (Ni que decir tiene que los intereses de Gran Bretaña en su conjunto, mucho menos los de la Gran Bretaña blanca, no son pertinentes para este debate interno de los judíos). Sin embargo, no cabe duda de qué la reciente iniciativa para votar en el  Parlamento sobre el Brexit es en gran medida un proyecto judío. Mucha tinta se ha vertido recientemente sobre los esfuerzos de la firma de abogados Mischon de Reya para “descarrilar” el Brexit. Los aspectos técnicos de este esfuerzo son bastante sencillos – el objetivo es dejar sin efecto el referéndum sobre la adhesión a la UE y cambiar la decisión de las manos del publico a los despachos del poder en Westminster. Según Mischon de Reya, ” el Parlamento tiene que implicarse.”

Mientras la discusión se ha centrado en los aspectos técnicos, se ha prestado mucha menos atención a la historia de esta empresa, su carácter y demografía. Mischon de Reya fue fundado por Victor Mischon, el hijo de un rabino, en 1937, y sus socios más antiguos parecen haber siso extraídos de los judíos de Londres y Nueva York. Existe una considerable coincidencia entre las posiciones influyentes en Mischon de Reya y el Consejo de Diputados de Judíos del parlamento británico y organizaciones similares. Victor Mischon fue una vez Presidente del Consejo, y, más recientemente, estas relaciones se mantienen con Anthony Julius que ha trabajado tanto para Reya como el Consejo, y también con James Libson que dirige el departamento privado de Mishcon de Reya y ha llevado a cabo gran cantidad de trabajos pro bono para causas judías. El Daily Mail informa que la empresa matriz, que ha sido acusada de “traición”, se ha negado a “nombrar a ningún de los clientes vinculados con su acción contra el Brexit-. Y no confirmó si ha trabajado de forma gratuita”. Sin embargo, informa que una de las figuras más influyentes en este grupo de ‘cientos’ de “académicos anónimos y hombres de negocios” es el especulador inmobiliario judío Alex Chesterman. Por tanto se comienza a notar que surge un esquema.

Se ha informado de que Chesterman ha presionado a ‘compañeros de negocios’ y ‘académicos’ en junio, y que entonces empleó a Mischon de Reya para llevar a cabo el trabajo legal para denunciar el Brexit. El abogado preferido de Chesterman en Reya fue David Pannick. El Jewish News informó en junio que Pannick, que es judío, pronto se quejó a la Corte Real de Justicia que su personal había sido sometido a “abuso antisemita” por sus acciones contra el Brexit, lo que ilustra muy claramente la situación étnica del equipo que trabaja en esta traición.

Dibujamos  otro trazo en la línea cuando descubrimos que Pannick fue oído en la Corte Real de Justicia por la Igualmente judío Sir Brian Leveson. Pannick preguntó a Leveson si los nombres de los reclamantes tenían que ser mencionados, dado el abuso antisemita, diciendo: “. La gente ha sido disuadido en contra de [hacer reclamaciones legales]” Por ‘gente’ Pannick seguramente se debe referir a que se ha impedido a los judíos “hacer demandas legales’. Como era de esperar, Leveson accedió a la solicitud de Pannick, con el resultado de que los traidores anti-Brexit están operando detrás de un velo impuesto legalmente para socavar la voluntad democráticamente expresada del pueblo británico.

Catastróficamente, el Tribunal Supremo ha aceptado el desafío legal de Mischon de Reya contra el Brexit. El Daily Mail describe a los jueces involucrados como “enemigos del pueblo “. De los tres jueces que tomaron la decisión, la atención de los medios se ha centrado en el Lord Chief Justice, lord Thomas. Apenas mencionados son los otros dos jueces, el homosexual judío Terence.

Etherton y el magnate de New Labour Philip Sales, del que se dice que es también judío. Más allá de cualquier “teoría de la conspiración,” los hechos sobre el desafío legal al Brexit son los siguientes:

La batalla legal parece haber sido iniciada por Alex Chesterman, un hombre de negocios judío.

El trabajo fue delegado en el bufete de abogados Mischon de Reya, fundado por un abogado judío, y que ha conservado una fuerte relación entre su trabajo y los intereses judíos.

La batalla legal ha sido dirigido por un abogado judío, David Pannick.

En un esfuerzo por oscurecer el tipo de personal y la clientela detrás de la demanda, David Pannick se acercó a la Corte Real de Justicia para obtener medidas de ocultamiento. Esta medida fue concedida por el magistrado Sir Brian Leveson, judío.

Por último, la oferta legal fue aceptada por tres jueces del Tribunal Supremo, dos de los cuales, Terence Etherton y Philip Sales, son judíos.

Se cree los judíos forman en torno al 0,5% de la población británica, y a la luz de esta estadística la preeminencia demostrable de los judíos en el desafío legal contra el Brexit debe considerarse como algo mas que notable.

Uno de los más infames abogados de la cosecha actual de Mischon de Reya es Anthony Julius (objeto de una serie anterior de artículos escritos por mí). Cuando estudiaba literatura inglea en la Universidad de Cambridge entre 1974 y 1977, Julius se situó “Entre los judíos a la búsqueda del antisemitismo.” Admite en sus Ensayos de la diáspora que se convirtió en parte de una “facción radical” que surgió en las facultades de humanidades entonces, y que fue fuertemente influido por su lectura de “Freud … y la línea de pensamiento marxista occidental que puede seguirse de las austromarxistas a través de Antonio Gramsci y la escuela de Frankfurt.” Después de graduarse Julius fue a la facultad de de derecho y, cuando terminó, comenzó su carrera como activista étnico al convertirse en el principal abogado de la Junta de Diputados británicos judíos, una organización que incluye elementos tanto del Comité Judío Americano como la Liga Anti-Difamación

En 1983 defendió con éxito el Consejo de Diputados cuando fue demandado por un candidato del partido conservador. El Consejo de Diputados había llevado a cabo una campaña de propaganda, distribuyendo hojas volantes en la circunscripción del candidato durante unas elecciones generales detallando su participación previa en el Frente Nacional, una participación que la Junta de Diputados consideraba evidencia de antisemitismo.

En 1992, después de que fuera expulsado de Canadá, David Irving solicitó acceso a los documentos que provocaron su expulsión dentro de la Ley canadiense de Acceso a la Información. Entre los documentos que “Irving reclamó que había un expediente sobre sus actividades, compilado por el Consejo de Diputados de Judíos británicos y enviado a las autoridades canadienses. Irving quería poner una demanda por difamación, pero Julius, que había actuado para la Junta, dijo que Irving se había “por desgracia retrasado’ en la presentación de la documentación en regla”.

Fuente.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en poder judío. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s